
Cuando se piensa en viajar, la opción bus siempre da pereza; son incomodos, llegan tarde, demasiadas personas, cada una manifestando su propio estilo discursivo con el movil, dando la brasa al de al lado… buf!
Si tienes coche, evitas tener que aguantar la mala gestión de las compañias de autocares y a esa gente ego-enrollada, pero tienes que ir conduciendo y cuando estás cansado es muy peligroso esquivar a los chalados fitipaldis.
Otra manera de viajar que tiene más posibilidades es el tren pero es caro y hay pocos. Da la impresión que no quieren ser alternativa al maldito bus porque lo hacen lo peor que pueden.

Siempre que viajo en tren, me imagino que tengo todas las comodidades; una buena cama, un restaurante con menús degustación, wifi, los telediarios de todas las cadenas… en fin, como el tren es infinitamente largo puede tener de todo!
Uniendo el tren y el coche, si que tendríamos el medio de transporte ideal, mejor que el avión.

Un coche en el que puedes meter todo, como en los anuncios. El coche dentro del tren y uno mismo dentro del coche. Si es un viaje muy largo podrías salir a dar una vuelta (sobre todo para adelante y para atrás).
Creía que se me había ocurrido a mí pero he encontrado a un señor, Wolfgang Feierbach, que lo había ideado todo. Además parece listo.





Fíjate que mundo más bello!, aunque veo mucho coche todavía por las carreteras. Bueno claro, es un tren gordísimo que caben hasta camiones pero seguro que es caro y sólo van los pijos.
Gracías Wolfgang Feierbach, pero nadie te hace ni caso.
Los de la RENFE ya podían espabilar!!
