Demasiadopoco




la verdad, el poder, la estética, etc, etc, etc



Alegría carnavalera!

a01.png

Ante la posición cool de estar serio, trascendental, atormentado… hay a gente que le gusta hacer el bobo. Aquí tenemos ejemplos de estéticas tronchantes y que a la mínima (a veces con la ayuda de estimulantes solidos líquidos o polvorientos) se convierten en baile más o menos organizado.
De una revista brasileña sesentera he collageado estas estampas carnavalero-festivas. Llaman la atención las expresiones extremas de alegría que podrían derivar en trance. En estas escenas congeladas nos imaginamos como la expresión permanece durante horas, despues el bajón y ya en la cama por fín, la cara gomosa y deformada.
a02.png

a03.png

a04.png

El baile es más interesante en lugares raros. Por ejemplo en Egipto. O en tu casa (hacer el tonto es más fácil). En una discoteca baila todo el mundo, unos copian a otros y los más chulos intentan destacar. Pero sobre todo está bién que alguien baile cuando nunca lo hace. Cantar sin que te lo pidan, puede aturdir a terceros, mientras que bailar mal es bello, pero siempre puede haber alguien que lo haga peor.

Los límites de la representación

Selecciono fotos, son de un mismo peródico, osea que la subjetividad está garantizada (los contrarios a la ideologia del periódico son más feos). Fotos de personas poderosas (¿o quizá los poderosos son más feos?). A partir de estas imágenes comienzo a dibujar. Utilizo una mesa de luz porque quiero representar “fielmente” a estos señores. Es un acto abstracto y me gusta. Tengo intermitencias e indecisiones mientras dibujo, por una parte me recreo en la linea que avanza (que es una linea sin más) pero por otra, veo el resultado, esto es, los rostros y sus trajes, las expresiones, etc.

Ya no estoy tan seguro de querer realizar una copia exacta. Ahora tengo el poder como ellos, de recrearlos feos como demonios, más feos de lo que son.
El “dibujo” es inmenso. ¿no?

Decido mover un poco el lapiz para que su boca se abra más, como la de un asno, puede suceder que la identificación del retrato con su referente se pierda. Si se lograra un “desaparecer” y “aparecer” o “reaparecer” de la representación, se hablaría del dibujo-dibujo. ¿Dónde comienza y acaba la representación? ¿Aznar sigue mandando en Spain?

011.png
021.png

041.png
061.png
071.png
081.png
091.png
101.png
111.png
121.png
131.png
141.png